Nuestro proyecto
de vida inicia desde que estamos en el vientre de mamá y luego de la mano de
papá, de ellos recibimos los elementos básicos que nos ayudar en nuestros
primeros pasos, si esos elementos son buenos la línea de luz de nuestro camino
se conserva luminosa, si esos elementos son malos la línea se ve quebrada y
oscura.
Los elementos se van fortaleciendo de acuerdo a nuestras
capacidades, a la fuerza, sabiduría y la paz interna de nuestro guía
espiritual, de nuestro yo interno, de los pensamientos que tenemos buenos o
malos.
Cada uno de nosotros ya tiene su camino, solo es cuestión de
seguirlo y como en todo vamos a encontrar piedras en el camino que hay que
quitarlas para seguir avanzando, son pruebas que nos pone la vida para saber si
somos capaces de quitarlas, si no es así, este se llenará de piedras y más
piedras que van a impedir que salgamos a cumplir el objetivo para el que fuimos
llamados.... buscar mi propia felicidad y la de los que me rodean.
A veces nosotros servimos de guías para enseñarles el camino a
otros semejantes, pero no puedes predicar, ni dar consejos a una piedra que no
se mueve, porque entonces sales crucificado, lo recomendable es quitarlas de tú
camino, hacerlas a un lado, o darles la vuelta, aunque ese camino esta lleno de
espinas y esas espinas las tienen clavadas en el corazón, pero poco a poco te
las estas quitando y te vas limpiando, lo importante es que no te detengan y
continua porque más adelante te espera,
quien te ayudará a abrir el camino no solo para ti sino para la gente que tiene
tus mismos ideales y objetivos, solo tienes que seguir avanzando hasta
encontrar la luz que te hará brillar y resplandecer, si el dador de la vida así
lo dispuso para ti.
12 de Mayo del 2013